Reservar un crucero es algo muy sencillo. Sólo hay que elegir fechas, itinerario, tipo de camarote y la naviera. A partir de ahí aparece un precio final que, en principio, incluye alojamiento, comidas principales y la mayor parte del entretenimiento a bordo. Sin embargo, hay quienes se llevan las manos a la cabeza cuando el precio total del viaje no coincide con el precio inicial del crucero.
Es habitual que muchos cruceros tengan gastos adicionales que puedan aumentar el presupuesto. Algunos son opcionales, mientras que otros se aplican de forma automática en la cuenta del pasajero.
Entonces, ¿hay alguna forma de saber cuál va a ser el precio total y definitivo del crucero? ¿Qué conceptos se cargan a la cuenta? Te lo contamos.
¿Cuánto cuestan las propinas en un crucero? ¿Son obligatorias?
Las propinas son uno de los gastos adicionales más comunes en un crucero. En la mayoría de las navieras se aplican de forma automática y forman parte del sistema de remuneración del personal que trabaja a bordo.
Estas propinas suelen destinarse a diferentes miembros de la tripulación. Por ejemplo, al personal de limpieza del camarote, a los camareros de los restaurantes o a otros trabajadores que prestan servicio directo a los pasajeros. En lugar de dejar dinero individualmente a cada empleado, la naviera reparte este importe entre el equipo.
El coste medio de las propinas depende de la compañía, pero suele situarse entre 10 y 20 euros por persona y por noche. En un crucero de una semana, esto puede representar entre 70 y 140 euros por pasajero.
Por ejemplo, una pareja que viaje durante siete noches podría pagar entre 140 y 280 euros en propinas durante todo el viaje.
En la mayoría de los casos, estas propinas se cargan automáticamente en la cuenta del camarote. El pasajero no tiene que pagarlas cada día, ya que se acumulan y se abonan al final del crucero. Algunas navieras también permiten pagarlas por adelantado durante la reserva.
Aunque a veces se presentan como propinas, en la práctica funcionan como una cuota de servicio obligatoria. Algunas compañías permiten modificarlas o eliminarlas si el pasajero lo solicita en recepción, pero no es lo habitual.
También conviene tener en cuenta que ciertos servicios adicionales pueden incluir propinas extra. Por ejemplo, en bares, spas o restaurantes de especialidad puede añadirse un pequeño recargo por servicio.
Por tanto, aunque el precio inicial del crucero parezca cerrado, las propinas forman parte del coste real del viaje y deben tenerse en cuenta al calcular el presupuesto.
¿Cuánto cuestan los paquetes de bebidas? ¿Se incluyen o van aparte?

Otro gasto habitual en los cruceros son las bebidas. En muchos casos, el precio base del viaje solo incluye algunas bebidas básicas durante las comidas. Entre ellas suelen estar el agua, el café, el té o ciertos zumos en el buffet.
Sin embargo, la mayoría de bebidas no están incluidas. Esto incluye refrescos, cervezas, cócteles, vinos o cafés especiales. Para cubrir este consumo, las navieras ofrecen los llamados paquetes de bebidas.
Estos paquetes permiten consumir bebidas durante todo el viaje a cambio de una tarifa diaria fija. Existen varios tipos de paquetes, que varían según la compañía y el nivel de bebidas incluido.
El más habitual es el paquete de bebidas alcohólicas estándar. Su precio suele situarse entre 50 y 80 euros por persona y día. Este paquete incluye refrescos, cerveza, vino por copa y cócteles dentro de un rango de precio determinado.
También existen paquetes más sencillos, centrados en refrescos o bebidas sin alcohol. Estos suelen costar entre 10 y 30 euros diarios.
En el caso de cruceros premium o de lujo, algunos paquetes de bebidas pueden estar incluidos en el precio. Sin embargo, en muchas navieras menos exclusivas se pagan aparte.
Si se adquiere un paquete de bebidas para todo el viaje, el coste total puede ser considerable. Por ejemplo, en un crucero de siete noches, un paquete de 60 euros al día supondría 420 euros por persona.
Además, en algunos casos la naviera obliga a que todos los adultos que comparten camarote contraten el mismo paquete con el fin de evitar que un pasajero comparta bebidas con otro.
Por otro lado, también hay que tener en cuenta que estos paquetes suelen incluir un recargo de servicio. Este recargo suele estar entre el 15% y el 20% del precio del paquete.
Antes de contratar un paquete de bebidas conviene analizar si realmente compensa. En algunos casos puede resultar más económico pagar las bebidas de forma individual, aunque dependerá de cada caso.
¿A cuánto puede ascender el «sobrecoste» del precio de un crucero?
Cuando se suman todos los extras, el coste real de un crucero puede ser bastante superior al precio inicial anunciado. Aunque depende mucho del tipo de viaje y del estilo de cada pasajero, es habitual que el presupuesto final aumente.
Si tomamos como referencia un crucero de siete noches, estos podrían ser algunos de los gastos adicionales más comunes por persona:
- Propinas: entre 70 y 140 euros.
- Paquete de bebidas: entre 200 y 500 euros.
- Excursiones en tierra: entre 150 y 400 euros.
- Restaurantes de especialidad: entre 20 y 60 euros por cena.
- Internet a bordo: entre 70 y 150 euros por semana.
A esto pueden añadirse otros gastos opcionales. Por ejemplo, tratamientos de spa, compras en tiendas del barco, actividades premium o fotografías profesionales.
Si una persona contrata varios de estos servicios, el sobrecoste puede situarse fácilmente entre 300 y 800 euros adicionales durante un crucero de una semana.
En el caso de una pareja, el incremento puede superar los 1.000 euros respecto al precio base del viaje. Sin embargo, esto no significa que todos los pasajeros gasten esa cantidad. Muchas personas viajan en crucero sin contratar paquetes de bebidas, sin excursiones organizadas o sin servicios premium, o contratando sólo alguno de los servicios extra que se ofrecen.
Si tienes dudas sobre qué paquete de bebidas contratar en tu crucero, quieres saber a cuánto ascienden las propinas o deseas consultar el precio de algún servicio extra, contáctanos y te ayudaremos a tener claros qué costes se incluyen en tu crucero y qué precios se manejan para los diferentes servicios que se ofrecen en el buque.
No hay necesidad de contratarlo todo o no contratar nada: los paquetes se ofertan para pagar sólo por los servicios que se quieren disfrutar. Ni más, ni menos.












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